Escribo estas líneas a instancias de plasmar esta inquietud en que vivo en estos días. Mi cuerpo, mi mente, y mi espíritu están en confusión y al mismo tiempo de revelación, de información colada a través de hendijas que se están abriendo para comunicar mis cuerpos biológico, emocional y espiritual entre sí.
Anoche viví una experiencia real conmovedora y en un contexto nuevo, revelador. En estos últimos tiempos me he sentido físicamente abrumada por sensaciones, síntomas bien complicados, como dolor difuso en la boca del estomago acompañado de angustia o presión en el pecho que ocupa toda mi cavidad torácica a tal punto que me afecta hasta respirar. Me duele la espalda en un punto indefinido como entre el medio de los pulmones. Experimentando disnea y ruidos al respirar. Esto me lleva a no conciliar el sueño, e inclusivo a pasar noches de insomnio o de dormir pocas horas. Pero al mismo tiempo, estoy experimentando en los sueños el recordar experiencias pasadas de esta propia vida, episodios que tenia dormido en el inconsciente, situaciones no resueltas generalmente acompañadas de culpa por no haber perdonado o mejor aun por no haberme perdonado.
Anoche fue revelador. Después de acostarme, me costaba conciliar el sueño, me sentía cansada, ya que la noche anterior la había pasado en vela y realmente necesitaba descansar. Cuando finalmente me dormí empecé a vivir un sueño en donde veía un hombre entrado en sus cuarenta años. Le vía como iluminado resaltado del fondo, es decir, como si yo lo alumbrara con mi mirada y destacaba su figura, sus ojos grandes redondeados, cansados, un poco desorbitados, en una expresión de desconcierto, desilusión, de duda, de traición. Su barba empezaba a sombrear su cara, su nariz grande, sus labios largos, moldeando una mueca, sus cabellos rizos, con un rizo suave, están recortados a los lados de su cabeza, de color castaño, terminaban descuidadamente como enrollándose en la frente, cejas espesas que le daban un aspecto muy masculino, cuerpo grande, hombros anchos, brazos largos, fuerte, alto, vestido con ropas usadas pero limpias, y de una época de los años 20. Ropas de paños gruesos, pantalones grandes, altos, con correa por encima, camisa blanca y chaqueta corta por encima. Más bien como un obrero. Entraba y salía por una puerta de madera ancha y oscura que abría a un espacio interior. No podría asegurar si era una casa o una habitación de hotel. Solo le veo, pero lo curioso es que me veo en el. Yo experimento la angustia y el sentir de ese momento. Soy yo.
Cuestiono el que no venga la persona que espero. Le espero con ansiedad, confusión, excitación. Mi vientre estaba en expectativa. Mi sensación era confusa. Como si fuera la primera vez. Todos mis sentidos estaban despiertos y mi corazón latía con fuerza. Además, percibí esa sensación vaga en mi estómago. Finalmente, la persona que esperaba llegó. Y le pregunté, no estaba todo claro, todavía tienes dudas? Te voy a demostrar que es real, verdadero, honrado, lo que sentimos. No es cuestionable, no lo finjo. Y al entrar en la habitación, me despojé de toda mi ropa al igual que la otra persona que lo hacía con extrema timidez. No puedo ver a esa persona. Solo me veo desnudo, con excitación total, con un cosquilleo en el vientre y me abrazo a esa persona y experimento un placer extraordinario al tocar su cuerpo. Se convierte en éxtasis…es amor intenso…pero saben…… que descubro que esa persona era hombre. Era una relación homosexual.
Es entonces cuando veo una cortina oscura que tapaba la entrada de luz, pero dejaba un pequeñito espacio donde penetraba la luz del exterior brillante, fuerte, impertinente y se me abrió la luz informándome……”deja entrar la luz, deja entrar la sabiduría de tu cuerpo. Por que la homofobia, si has experimentado en una vida anterior ser homosexual y cuan intensa fue tu experiencia que solo en un momento pudiste ver lo valedero de su amor, su honradez, al reconocerlo a pesar de la época.”
Y que curioso, tengo un nieto de 6 años de edad. Son las ocho de la mañana y estoy escribiendo esta experiencia sentada en un sofá apresurada por no perder el detalle de mi sueño en conexión y este niño se sienta a mi lado y sin hablar me pone una calcomanía de forma de corazón en mi mano, se sienta a mi lado en silencio tomándose su leche como si supiera de lo que yo estaba escribiendo.
Que inmenso, que grande y que hermoso es el amor!
no tengo palabras para describir la sensación q me dio leer este blog! Que magnifico es empezar a entender mas la vida.
ReplyDeletete quiero.
moni
HOLA
ReplyDeleteSABES QUE HE LLORADO , PERO DE ALEGRIA, MARAVILLOSO.
CUANDO TODOS ENTREMOS EN ESTA ETAPA DE RE-DESCUBRIR LA VERDAD MUCHAS COSAS CAMBIARAN, DE HECHO ESTAN CAMBIANDO, VAMOS A VIVIR EN UN MUNDO MEJOR, MAS ALTO EN CONSCIENCIA.
GRACIAS
TULIA